¿Cómo se diagnostica el Glaucoma?
La mayoría de las personas creen que tienen glaucoma cuando aumenta la presión dentro del ojo. Esto no siempre es cierto. La presión alta las pone en riesgo de tener glaucoma, pero no siempre significa que tienen la enfermedad.
Una persona puede o no tener glaucoma dependiendo del nivel de presión que el nervio óptico pueda soportar sin dañarse. Este nivel es distinto en cada persona.
Aunque la presión normal se halla entre 12-21 mm Hg, una persona puede tener glaucoma aunque la presión se encuentre dentro de estos niveles. Por eso, el examen de los ojos es muy importante.
Para detectar el glaucoma, el oftalmólogo realiza las siguientes pruebas:
· Examen de agudeza visual, en este examen se usa una tabla optométrica para evaluar cómo ve la persona a diversas distancias.
· Tonometría o medida de la presión intraocular.
· Oftalmoscopía o exploración del fondo de ojo, para comprobar si existe algún tipo de daño en el nervio óptico.
· Gonioscopía para comprobar, en caso de sospecha de glaucoma, a que tipo pertenece.
· Campimetría o exploración del campo visual. Esta prueba no se realiza rutinariamente, es imprescindible para confirmar el diagnóstico y establecer el tratamiento adecuado por eso se realiza cuando la tonometría o la oftalmoscopía, le hacen al oftalmólogo sospechar que la enfermedad esta ya en su fase inicial o tiene serias dudas y necesita confirmar el diagnóstico. |
¿Cuál es el tratamiento del Glaucoma?
Aunque no se puede curar, el glaucoma puede controlarse mediante tratamiento. Esto significa que el diagnóstico y el tratamiento en una etapa temprana son muy importantes para proteger la visión. La mayoría de los oftalmólogos utilizan medicamentos cuando el glaucoma es recién detectado.
Los tratamientos incluyen:
· Medicamentos: El tratamiento más común para el glaucoma recién diagnosticado es mediante medicamentos. Vienen en forma de gotas y pastillas (en casos graves). Algunos hacen que el ojo produzca menos líquido. Otros bajan la presión del ojo al mejorar el drenaje del líquido del ojo.
Hay muchos medicamentos para tratar el glaucoma. Si tiene problemas con algún medicamento, avísele a su oftalmólogo. Es posible que se pueda cambiar la dosis o usar otro medicamento.
Deberá usar las gotas en forma continua mientras le ayuden a controlar la presión del ojo. Esto es muy importante. Dado que el glaucoma no suele mostrar síntomas, algunas personas tal vez piensen que pueden dejar de usar el medicamento.
· Cirugía con láser (conocida también como trabeculoplastia con láser): La cirugía con láser facilita la salida del líquido del ojo. Si bien el oftalmólogo puede sugerir la cirugía láser en cualquier momento, se suele realizar después de haber probado el tratamiento con medicamentos. En muchos casos, es necesario continuar con los medicamentos para el glaucoma aún después de la cirugía con láser.
La cirugía con láser se puede hacerse en un consultorio médico o clínica oftalmológica.
· Cirugía convencional: El propósito de la cirugía es hacer un nuevo orificio para que salga el líquido del ojo. Si bien el oftalmólogo puede sugerirla en cualquier momento, este tipo de cirugía se suele realizar cuando la presión no se puede controlar mediante medicamentos o cirugía con láser.
La cirugía se lleva a cabo en una clínica u hospital. En algunos pacientes, la operación es entre un 80 y 90 por ciento eficaz para reducir la presión. Sin embargo, si el orificio de por el cual sale el líquido se cierra, tal vez sea necesario volver a operar. La cirugía convencional funciona mejor en los casos en que no ha habido una operación de los ojos previa (como por ejemplo, una operación de cataratas).
Hay que tener en cuenta que si bien la operación puede salvar la vista que le queda, no mejorará su visión.
CONTROL DE LA EVOLUCIÓN:
Cualquiera que sea el tipo de tratamiento que, de acuerdo con el consejo de nuestro médico oftalmólogo, hayamos elegido como idóneo para cada caso particular, debemos recordar que el proceso requiere una vigilancia y seguimiento de nuestra presión intraocular, campo visual y estado del nervio óptico. Conviene tener presente que un glaucoma puede estar muchos años mantenido sin problemas con un tratamiento determinado y en un momento concreto, falla sin explicación aparente y es necesario cambiar a otro mas adecuado, por eso el oftalmólogo debe establecer un plan concreto de seguimiento para cada caso individual.
En la mayor parte de los casos, especialmente los diagnosticados precozmente, el paciente puede desarrollar sus actividades con toda normalidad, sin ningún tipo de limitaciones para su trabajo, lectura etc.
PROTEJA SU VISIÓN
Si le recetaron tratamiento para el glaucoma, asegúrese de aplicarse sus medicamentos todos los días y consultar a su oftalmólogo en forma regular.