¿Cómo se previene?
No se deben llevar las manos sucias a los ojos. Cuando se padece una conjuntivitis infecciosa, tanto él paciente como quien lo cuide deben lavarse las manos después de tocarse o tocarle los ojos (para aplicarle un colirio o pomada, por ejemplo). A veces es imposible prevenir que se contagie entre convivientes.
¿Quiénes se contagian?
Todos los tipos de conjuntivitis infecciosa son contagiosos. El contagio se produce por contacto directo o indirecto con las secreciones del ojo afectado. Las conjuntivitis bacterianas son contagiosas desde que aparecen los síntomas hasta que cesa la secreción o se administra un tratamiento. Las conjuntivitis víricas pueden ser contagiosas incluso antes de aparecer los síntomas, hasta que mejoran.
¿Cuál es el tratamiento de la conjuntivitis?
El tratamiento inicial de la conjuntivitis, sea bacteriana o vírica, es la limpieza de los ojos con agua o suero fisiológico. En ocasiones su pediatra recomendará el tratamiento con antibióticos aplicados en forma de colirio o crema ocular. Para que el antibiótico sea eficaz se debe retirar las secreciones acumuladas lavando el ojo con agua o suero. Algunos padres utilizan el agua de manzanilla, que en principio no aporta ventaja alguna.
Las conjuntivitis alérgicas requieren tratamiento con medicaciones antialérgicas en forma de colirio (por ejemplo antihistamínicos). Si los síntomas son muy intensos se puede añadir un antihistamínico por vía oral, o un corticoide en colirio ocular pero, siempre, bajo supervisión médica. En general, estos pacientes aprenden a reconocer el comienzo de los síntomas e inician de forma precoz la administración del colirio antialérgico que evitará que los síntomas sean intensos.